La fuente Lautenmacherbrunnen en el mercadillo “Brotmarkt” recuerda la importancia histórica de Füssen como “cuna de la fabricación de laúdes y violines” de Europa. Vista del patio del Monasterio Benedictino de St. Mang, cuyos orígenes se remotan al siglo VIII. A comienzos del siglo XVIII el arquitecto barroco J.J.Herkomer de Füssen lo reformó.
Actualmente, sus dependencias históricas cobijan la administración comunal y el museo de la ciudad, así como la famosa imagen de la Danza Macabra de Füssen en la capilla de Sta. Anna. Los ricos interiores barrocos de la Basílica de St. Mang muestran detalles preciosos.